Page 115 - MemoriaVCongreso
P. 115
V Congreso Internacional, Pobreza, Migración y Desarrollo
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 5 al 7 de abril de 2017
Universidad Autónoma de Chiapas
forma de encuesta de 12 reactivos que conforman la Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria
(EMSA) (FAO, 2013). Este métodoes directo porque capta deficiencias que la población percibe en la
cantidad, calidad y variedad de su dieta. Por ejemplo, uno de los reactivos para medir calidad cuestiona
si ―los menores han dejado de tener alimentación sana y variada‖ y 2 de los reactivos para medir
cantidad cuestionan si ―los menores comieron menos‖ o si ―los menores disminuyen la cantidad de
comida‖ (INSP, 2012).
El acceso a la alimentación también puede ser medido por métodos indirectos tales como: estimación
de consumo y requerimiento de calorías, medición de ingesta de calorías a través de recordatorios de 24
horas y mediciones antropométricas de talla y peso (FAO, 2013). Con respecto a estos métodos la
FAO (2010) estipula que la ingesta calórica debe ser suficiente y completa, es decir, que aporte todas
las sustancias que conforman a los tejidos y que estos se encuentren en un equilibrio adecuado. Al día,
el cuerpo requiere de una cantidad mínima energética para seguir con su funcionamiento adecuado, de
acuerdo a Blasco (2015) esto es conocido como Tasa Metabólica Basal (TMB), la cual puede ser
calculada de distintas maneras. Una de ellas es usando ecuaciones predictivas que ayudan a conocer
esta energía mínima que el cuerpo necesita y así, poder determinar si existe un equilibrio entre la
energía consumida y la obtenida mediante los alimentos. La ecuación de Harris y Benedict permite
determinar el Gasto Metabólico Basal (GMB) de acuerdo al sexo, edad, peso y talla del individuo cuyo
resultado será la energía mínima que requiere ser ingerida por el individuo al día. Sin embargo, no es
suficiente con que se ingiera la cantidad necesaria para ser considerada saludable, también debe
contener nutrientes de una manera equilibrada. Se estipula que de la ingesta calórica diaria el 45 – 55%
debe provenir de carbohidratos, 15 - 25% de proteínas y 25 – 35% de lípidos con 20 – 40 g de fibra
(Gallardo, Basulto, Breton, Formiguera, & Salas-Salvadó, 2011). Esta buena alimentación es
importante para la vida de cualquier persona, pero es especialmente importante en el primer año de
vida y el inicio de la adolescencia ya que es en estas etapas cuando el crecimiento ocurre de manera
acelerada. La adolescencia es la etapa de la vida transitoria entre la infancia y la adultez, inicia a los 10
años y termina a los 19 (OMS, 2017), es una tapa de mucha importancia debido a que es en esta etapa
cuando hay un crecimiento corporal a una gran velocidad (8 – 12 cm al año, dependiendo del sexo), se
alcanza el punto máximo de masa ósea, se adquiere el 50% del peso definitivo, el 25% de la talla y el
50% de la masa esquelética. Es por eso que la alimentación debe ser adecuada para el crecimiento y
desarrollo del adolescente ya que ésta etapa puede ser la última oportunidad de una persona para tener
una vida adulta sana (Marugán, Monasterio & Pavón, 2010). De los nutrientes que se ingieren
115

