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V Congreso Internacional, Pobreza, Migración y Desarrollo
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 5 al 7 de abril de 2017
Universidad Autónoma de Chiapas
año. 16.4 millones de jornales; de esta forma la agricultura orgánica se constituye como una de
las actividades más dinámicas del país (Pérez, 2006).
Por otra parte, en México la acuacultura ha adquirido mayor importancia en los últimos años,
por los beneficios sociales y económicos que genera, lo que permite contar con alimentos con
un valor nutricional elevado (Álvarez et al., 1999). La acuacultura es una de las actividades
con mayor potencial y desarrollo en los últimos años para nuestro país, la cual arroja
beneficios sociales y económicos que se traducen en una fuente de alimentación para la
población con un elevado valor nutricional y costos accesibles (Álvarez et al., 2012).
Una de las principales limitantes en la producción acuícola es la concentración de materia
orgánica en los estanques de cultivo, como resultado de las excreciones de los peces, el
alimento proporcionado y otros insumos adicionados tales como hormonas, provocando que
los efluentes contribuyan al deterioro de los cuerpos hídricos receptores (Tacon y Foster,
2003).
En contraste, en la agricultura se han reportado los beneficios de la utilización de aguas
residuales tanto domésticas como urbano-industriales debido a los contenidos de nitrógeno y
fosforo, lo que podría ayudar a reducir los requerimientos de fertilizantes comerciales
(Mendoza, 2009).
La acuacultura requiere eliminar eficazmente los diversos componentes orgánicos e
inorgánicos presentes en los efluentes de las unidades de cultivo. Una alternativa es integrar la
acuacultura y la agricultura hidropónica reutilizando el efluente y con ello se disminuye el
impacto ambiental, lo que se conoce como acuaponía, que es un sistema de recirculación de
agua utilizando un tratamiento de bio filtración para eliminar la materia orgánica y la
transformación de amonio en nitritos y nitratos, lo que nutre a las plantas (Ortiz, 2009).
En la actualidad se cuentan con una gran cantidades de investigaciones dirigidas hacia la
validación de los efluentes acuapónicos como una fuente para la fertilización de cultivos, pero
no se cuentan con antecedentes que validen el potencial que tienen los residuos sólidos
presentes en los efluentes para la fertilización de cultivos. Dormon (2008). Evaluó la
composición fisicoquímica de los efluentes entre dos sistemas de producción de tilapia donde
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