Page 543 - MemoriaVCongreso
P. 543

V Congreso Internacional, Pobreza, Migración y Desarrollo
                                                             San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 5 al 7 de abril de 2017
                                                                                    Universidad Autónoma de Chiapas
            ¿Estamos frente a una nueva era mundial donde se ven a la alta múltiples acuerdos comerciales y de

            apertura de fronteras, mientras que por el otro hay igualmente a la alta una tendencia de rechazo a

            cerrar las fronteras y cruces humanos? La migración se volverá entonces para muchos una imagen de
            una percepción negativa, peligrosa, y podría ser un fuerte pretexto para cualquier cosa.


            Paralelo a esto va la práctica de ―la seguridad‖ que tiene elementos históricos como el de la defensa de
            la  soberanía  nacional,  apoyados  por  los  aparatos  del  Estado  policías,  guardias  nacionales,  policías

            fronterizas y fuerzas armadas, en retenes, interrogatorios, detenciones, vigilancia fronteriza. En suma,

            en acciones de fuerza  y violencia contra migrantes, quienes  a pesar de  que tienen el  respaldo legal
            internacional y nacional, ven cada vez más violados sus derechos de tránsito. Poco son los Estados con

            suficiente voluntad para por lo menos hacer creer a la ―comunidad internacional‖ que son justos en sus
            políticas migratorias y de seguridad.


            Automáticamente entonces al migrante se le asocia con palabra punitivas, estigmatizado de ser el otro,

            rechazado por su color, ultrajado por su miedo, engañado por su nacionalidad, se convierte entonces, en
            una  ―amenaza‖  para  políticos,  empresarios,  clases  sociales.  El  desdén,  acompañado  con  algo  de

            compasión o lástima, con que muchos ojos los ven, los vuelven vulnerables. Pareciera que la sociedad,

            una parte de ella,  quisiera decirnos: ―no los queremos aquí‖.

            Los atentados en el corazón europeo –Bélgica, España, Inglaterra, Francia-, han inttensificado por ese

            hecho mismo, -además de reforzar la percepción social  negativa en este caso del árabe-, las acciones

            de las fuerzas de seguridad en barrios árabes; han ocasionado igualmente la salida para manifestarse de
            grupos  de  la  llamada  extrema  derecha  (Bélgica),  de  grupos  antimigrantes,  (  Alemania,  120.000

            refugiados llegados en diciembre, cifra que disminuyó a 21.000 en marzo de 2016, resultado del cierre
            de  la  ruta  de  los  Balcanes  que  impulsó  Austria,  llamado  efecto  tapón  en  la  frontera  de  Grecia  y

            Macedonia ), y de anarquistas quienes había manifestado contra la militarización de las calles.


            El caso alemán ha  hecho también poner en duda el capital y futuro político del gobierno de la canciller
            Merkel y los impactos sociales  y  culturales de una nación con un pasado particularmente especial. Los

            mas de 180.000 peticiones de asilo al principo de año, es un incremento de 112% con respecto a 2015.
            (El País, 2016: 5) Pero las disminuciones de llegadas de migrantes y refugiados son dice la prensa un

            ―alivio  temporal‖  para  el  gobierno  frente  al  millón  de  refugiados  que  acogió  Alemania  en  2015.  A

            pesar que la disminución no resuelve el problema, como cree el jefe del Consejo  Europeo de


                                                                                                             543
   538   539   540   541   542   543   544   545   546   547   548