Page 471 - MemoriaVCongreso
P. 471
V Congreso Internacional, Pobreza, Migración y Desarrollo
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 5 al 7 de abril de 2017
Universidad Autónoma de Chiapas
La Comisión de Tierras de California (California Land Commission, CLC) y las cortes solicitaban
tanto a la población indígena como a los propietarios particulares descendientes de españoles mostrar
sus títulos de propiedad y acreditarlos bajo las leyes norteamericanas, para ser considerados y
respetados como dueños legales de la tierra.
En Santa Paula, por ejemplo, la tierra de la población indígena que no pudo ser avalada con
documentos de titularidad y registrada en la Comisión de Tierras, fue considerada como tierras del
dominio público (del gobierno de los Estados Unidos) y, por tanto, se convirtió en tierra elegible para
su redistribución. Los propietarios mexicanos de ranchos, corrieron con la misma suerte que los grupos
indígenas. Para 1869, la CLC certificó sólo una propiedad e invalidó todos los demás derechos de
propiedad de los mexicanos (Menchaca, 1995).
Los rancheros de la elite mexicana-californiana también vieron reducidas sus propiedades
drásticamente en el periodo de 1848 a 1880, estas tierras fueron transferidas, a escala masiva, de las
manos de los mexicanos a las manos de los angloamericanos, sobre todo a partir de que la Ley Federal
de la Tierra (Federal Land Law), en 1851, dotó de atribuciones legales a la Comisión para verificar los
títulos de propiedad de la tierra de españoles y de mexicanos en California (Almaguer, 1994, pp. 65-
66).
De esta forma, los mexicanos -incluidos los rancheros californianos que conformaban la élite en el
periodo mexicano-, vieron reducidas sus propiedades por los altos costos que implicaba defender la
titularidad en los tribunales estadounidenses, por lo tardado del proceso (podían llevarse hasta 10 años
en obtener la resolución), por los honorarios de los abogados, y por el cambio de las formas de
producción.
Así al finalizar el siglo, los mexicanos se convirtieron en agricultores sin tierra, y los angloamericanos
concentraron la tierra y el capital. En las dos primeras décadas del siglo XX los mexicanos fueron
incorporados a la clase trabajadora de bajos salarios, en la agricultura de Santa Paula, y pocos de ellos
se mantuvieron como propietarios a pequeña escala (Menchaca, 1995).
471

