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V Congreso Internacional, Pobreza, Migración y Desarrollo
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 5 al 7 de abril de 2017
Universidad Autónoma de Chiapas
usaban sus madres o abuelas y tiene una similitud con la vestimenta del municipio de
Amatenango del Valle dada la cercanía geográfica.
El 100% de las mujeres encuestadas se dedican a esta actividad y lo comercializan en San
Cristóbal de las Casas, Chiapas principalmente. La actividad productiva artesanal ha sido una
fuente de ingresos de las mujeres campesinas e indígenas, no de manera preponderante, pero sí
les ha servido para proveerles de estudios a sus hijos. Este ha sido el factor fundamental por el
que las mujeres han hecho valer su independencia hacia sus esposos para comercializar sus
prendas artesanales. Sin embargo, han tenido diversos problemas que han limitado capitalizar
esta actividad y también con menos posibilidades de pensar en un desarrollo comunitario o
local.
El 80% de las mujeres entrevistadas de Aguacatenango dijeron que han padecido problemas
de canales de comercialización e intermediarismo en laventa de sus artesanías. Han tenido la
experiencia de participar en Cooperativas, pero finalmente a ellas les pagan el precio de costo
de cada prenda que es alrededor de $300.00 por blusa, la mayor parte de las ganancias se
queda con la dueña de la Sociedad Cooperativa, pues la marca le da otro valor, pero ese
beneficio no lo ven cristalizado.en la economía de sus familias. Tampoco han tenido el apoyo
de los gobiernos municipal y estatal, para brindarle los apoyos necesarios para lograr el
empoderamiento de las mismas, mucho menos pensar en proyectos de emprendimiento, lo
pocos avances en este último aspecto, lo han buscado por cuenta propia. Aunque existen
instituciones de gobierno encargadas de impulsar la actividad artesanal textil, son pocas las
mujeres beneficiadas.
Ante un panorama poco alentador, las mujeres artesanas han buscado cobijo con las
Asociaciones Civiles, que a decir de ellas mismas lo califican como un buen proyecto, pero
también trae consigo diversos trámites y compromisos económicos que no tienen la capacidad
económica para sustentarlos. Por ello, a través de la Asociación Civil ―Desarrollo, Género y
Ciudadanía‖, que aglutina la marca Taj Kotoltik (entre todas), participan alrededor de 25
mujeres, de la etnia tseltal y tsotsil de los municipios de Chenalhó, Larrainzar, Chamula, San
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