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V Congreso Internacional, Pobreza, Migración y Desarrollo
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 5 al 7 de abril de 2017
Universidad Autónoma de Chiapas
empleo bien remunerado para obtener un nivel de ingreso suficiente para la adquisición de la canasta
básica por persona
La pobreza representa un grave problema social que tiene implicaciones éticas, económicas y políticas
consideradas como de primer orden. Sectores muy amplios de la población en nuestro Continente están
afectados actualmente por una marcada situación de desempleo, de abandono, de hambre, de
desnutrición y de marginalidad. Esta condición atenta contra los derechos humanos y coloca, al gran
número de personas afectadas, en situación de constante desasosiego social por lo que la estabilidad
democrática en muchos países Latinoamericanos se ve seriamente comprometida, ya que es difícil el
pensar que ella pueda afianzarse en tanto grandes sectores son excluidos de la economía y de la
sociedad (Gonzales, 2012).
La pobreza existente en Latinoamérica, es un reflejo de la gran desigualdad que atenta contra el
crecimiento económico, que dificulta los procesos de integración e impide que se den las condiciones
deseadas para afrontar las exigencias del desarrollo y garantizar la seguridad del continente
Para América Latina la pobreza ha sido siempre un flagelo en constante evolución, que toma fuerzas y
abarca, con sus tentáculos, un elevado porcentaje de la población. A la pobreza, como mal de la
sociedad, debe cortársele el paso, combatirla, reducirla progresivamente hasta erradicarla. Es por ello
que en nuestros Países, a través de nuestros gobiernos y nuestras sociedades, debemos hacernos eco de
la advertencia que hace muchos años lanzó el Sr. James Grant, Director General de la UNICEF, quien
señalaba que en pobreza ―lo peor todavía está por venir‖ y por ello debemos prepararnos para producir
las transformaciones necesarias, tomando las previsiones para actuar antes de que sea demasiado tarde.
El análisis en cada una de las dimensiones que forman la pobreza permite hacer un seguimiento de los
avances o retrocesos tanto a nivel nacional como por entidades federativas. De esta manera se pueden
revisar los procesos de convergencia o divergencia regional y las brechas que hay entre grupos de
población y entidades Federativas (Campos Marín, R 1997)
La distribución de la pobreza en el país muestra un mosaico heterogéneo y permite identificar, en 2010
a 2012 municipios con niveles de pobreza superiores a 50%, es decir, 82 % de los municipios del país
donde la mayoría de la población tenía un ingreso inferior a la línea de bienestar y presentaba al menos
una carencia social. Por otra parte, en 190 municipios del país, mayoritariamente urbanos y
metropolitanos, se concentró más de la mitad de las personas en situación de pobreza
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