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V Congreso Internacional, Pobreza, Migración y Desarrollo
                                                             San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 5 al 7 de abril de 2017
                                                                                    Universidad Autónoma de Chiapas
            Es interesante analizar cómo se distribuyen los recursos económicos en cuanto a la salud, y es que a

            pesar de que los principales tipos de sectores inmersos en el tema son el privado y el público, el monto

            del  gasto  privado  predomina  sobre  el  gasto  público,  exponiendo  aquí  la  primera  desventaja  para  el
            acceso a la salud  a las  personas con más escasos  recursos.  A parte de  esta observación  también es

            relevante el tipo de distribución que hay en cuanto a la circulación económica, puesto que el 55% del
            gasto  se  concentró  en  solo  6  entidades,  en  su  mayoría  de  la  zona  centro  y  norte  de  la  república,

            notándose  aquí  la  influencia  en  cuanto  al  nivel  socioeconómico  de  una  población  y  la  cantidad  de
            recursos invertidos en salud, puesto que a menor grado de marginación mayor es el gasto privado en

            salud per cápita. De acuerdo a un estudio realizado en México en el 2005, las entidades federativas con

            porcentajes más altos en gastos catastróficos correspondieron a Oaxaca (8.3%) y el Estado de México
            (10.5%), siendo precisamente estos mismos estados  los  que se caracterizan por sus  altos índices  de

            pobreza y marginación rural y urbana, respectivamente. Observándose así una clara relación entre el
            grado de marginación de determinado estado y su predisponencia a gastos catastróficos puesto que los

            hogares más desprotegidos del sistema de salud (no asegurados, rurales y pobres) generan un mayor
            riesgo de incurrir en este tipo de gasto.


            La mayoría de la población que padece TBP y que presenta problemas con su nutrición son personas de

            bajos  recursos  y  casados  (Núñez,  2000),  lo  cual  nos  da  una  noción  de  su  potencial  en  cuanto  a  la

            compra  tanto  de  medicamentos  como  de  alimentos,  el  primer  factor  propiciando  un  alto  riesgo  de
            mortalidad y el segundo (totalmente asociado al primero) una desnutrición severa, una peor calidad de

            vida  y  por  lo  tanto,  un  elevado  riesgo  de  mortalidad.  Destacando  así  las  inequidades  existentes  en
            cuanto  a  la  salud,  esto  derivado  de  un  bajo  nivel  socioeconómico,  principal  característica  en  un

            supuesto de marginación.


            En México, entre el año 2000 y 2001, de todas las muertes ocurridas en el país, el 50% de las mismas
            eran evitables. Aunado a esto, las zonas donde hubo más fallecimientos evitables, fueron aquellas en

            donde  se  registró  más  marginación.    (Dávila,  2014).  Sin  embargo,  para  poder  evitarlas  se  ha

            comprobado  la  necesidad  de  que  los  programas  de  prevención  y  control  de  enfermedades  como  la
            tuberculosis  tomen  en  cuenta  los  intereses  y  la  participación  de  los  enfermos  para  lograr  mejores

            resultados en el tratamiento (Álvarez, 2013).






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